Cuando Liam y
Rose volvieron parecían menos alterados. Rose mantenía su mano entrelazada con
la de Liam, lo que quería decir que no estaba enfada y que no había provocado
ninguna crisis entre ellos.
-Leslie-
comenzó Rose a relatarme- entiendo que quieras saber a que te expones, supongo
que aunque confías en nosotros no tienes todavía una grañidísima confianza o
simplemente sea que te ha parecido todo realmente interesante, pero sea cual
sea la razón por la que deseas mas a un integrarte en este experimento, no va a
ser posible.
Empecé a
pensar miles de cosas que decirla y gritarla. Se creía que era una niña que
podía delatarles, hacer que les despidiesen o lo que fuere que pensase. Estaba
muy equivocada, ella no sabía nada de mí, además ¿por que no iba a poder verlo?
Una voz reboto
en mi interior. Era ella.
‘-Cariño
déjame que te explique porque no puedes. Eres demasiado impaciente, por favor
déjame que te lo explique. Deja de pensar un momento.’
-¿Cómo
quieres que no piense? Es todo muy injusto, te crees que soy una niña pequeña, que
acabara con tu empleo. Estoy harta, ¿que quieres que haga? ¿Qué me este quieta?
¿Qué no me interese por nada? ¡No!, me harte de todo eso.
‘-Pero
espera un momento, puedo explicarlo, hay
una sencilla razón. No es que no quiera en serio escúchame.’
-¡NO!
No quiero escucharte si lo único que me vas a decir es que no es para mí, que
hay normas que no lo permiten o cualquier cosa. Venga por favor si ahora mismo
ambos estáis incumpliendo normas, aquí nadie es un niño bueno. ¡Dices que no
confío en vosotros pero aquí la única que no confía eres tú en mí!
‘-¡¿Quieres
que te maten?!- dijo ella bruscamente, dejando toda esa amabilidad que la
caracterizaba a un lado. Aquello resonó en mi cabeza más de lo que esperaba, me
dejo la boca completamente abierta, y de mis ojos escaparon varias lágrimas.
Liam se dio
cuenta de que Rose había hecho algo fuera de ella, la sujeto la cintura,
calmándola e intentando que se relajase. Ella cerró los ojos, apretó con fuerza
los puños sobre su falda recién planchada, intento contener la respiración
durante diez escasos segundos y volvió a intentar hablarme a través de mi
cabeza.
‘-Lo siento. No pretendía…decirte eso. Leslie, cielo, te
estamos cuidando como mejor sabemos, es nuestro deber estar aquí contigo
ayudándote. Veras, este experimento es mucho mas que un simple proyecto de estos
científicos, ambos, Liam y yo, pensamos que es mas que eso, que no pretenden
solo lo que dicen ayudar a ese gente de la enfermedad fantasma. Poco a poco
estamos intentando averiguarlo, pero como nos descubran por la mas minima cosa,
habrá mas pena que un despido. Por ello no quiero implicarte demasiado en esto.
Creo que podrían incluso matarnos si nos metemos en sus planes. Por favor
cielo, confío en ti de verdad. Eres como mi hermana pero necesito que tengas
más cuidado que nunca y que no comentes nada de esto en ningún sitio y menos a
tu amiga Christie.
-Entendido- y con una sonrisa concluí la conversación,
dándole la suficiente seguridad de que estaría alejada de todo ese tema.
Liam se acerco
al oído de Rose y la pregunto que había ocurrido en nuestras mentes. Les deje a
solas para que pudiesen hablar tranquilamente. Eran muy tiernos, Liam era tan
atento y encantador, creo que incluso estaría dispuesto a darle su vida si
fuese necesario. Eso me hacía recordar a mi novio. ¿Qué estaría haciendo? ¿No le
había llamado en todos estos días? Bueno vale solo había sido una semana, pero
una semana para una pareja era más que suficiente para que se distanciasen.
Debía llamarle.
Ya sabía como
llegar sola hasta mi habitación desde el comedor y desde la sala de juegos de
Christie. Pero hoy estaba demasiado aventurera y me adentre mas en el laberinto
de paredes plateadas de aquel cubo científico.
Continúe por
uno de los pasillos que estaba a la izquierda del comedor y avance todo recto
hasta decidirme por uno de los múltiples pasillos que tenia a los lados. Me
pare, busque alguna señal que me diese una pista aun sabiendo que no la habría
y continúe mi camino por otro pasillo distinto que me pareció bien seguir.
Tampoco se muy bien porque hacia tal aventura, pero sabia que de este modo no
me aburriría y al final alguien me encontraría y me llevaría por le camino
correcto.
Continué
vagando por pasillos y pasillos hasta que me tope con uno sin salida, que lo
único que tenía era una puerta de rejillas que desprendía mucha claridad. Valiente
y decidida como no solía serlo nunca, la abrí.
Mi sorpresa
fue encontrarme con un jardín lleno de animalitos propios de parques y sitios
abiertos. A la derecha se veía un pequeño lago con varios patitos, ranas,
insectos… y a la izquierda se divisaba un pequeño invernadero y un banco
balancín, de esos que como te tumbes te quedas dormido. Ya tenía un sitio más
en el que relajarme y poder pensar, leer y salir de ese blanco y gris monótono
de la empresa. Saque el móvil del bolsillo, marque sin ni siquiera pensar el
numero de mi novio y le llamé, mas nerviosa que la primera vez que nos besamos.
-¿Hola?- respondió
una grave voz desde el otro lado de la línea.
-Hola mi amor.
-¿Quién es?
-Soy…Soy yo
Leslie- pero bueno ¿Este era tonto o que? Quien mas podría llamarle así. Además
mi nombre estaba en su agenda por lo que sabia quien era.
-Ah Buenas
guapa, ¿Qué tal te encuentras? ¿Todo bien por allí?
-Claro, esta
todo muy bien, tengo una habitación muy espaciosa- sabia que pasaba algo, no
era normal que no me hubiese reconocido, se me habían quitado todas las ganas de
hablarle de todo este mundo.
-Me alegro
mucho
Unos pequeños
segundos de silencio hicieron que mis desesperación saliese de lo mas profundo.
-¿Cómo que no
sabias quien era?- primera estocada.
-No lo se, no
me aparecía ningún numero conocido, era un privado- eso no era mas que una
mentira barata para librarse de mi, pero yo no iba a permitirlo, quería llegar
al fondo de esta situación, tal vez si que lo podían a ver restringido.
- Si supongo
que lo habrán privatizado…Aun así no creo que todo el mundo te llame amor… -
segunda estocada, esta vez no podría librarse así como así, seria una de las
preguntas que me daría la respuesta que necesitaba.
-Ays no se
Leslie, mi madre también me llama así a veces, perdóname.- vale ahora había conseguido
librarse de esta, esta bien la distancia me hacia mas paranoica de lo normal.
-Lo siento
amor, estoy un tanto alterada, es que claro tanta distancia…
-Lo se
tranquila, no te preocupes. Entonces ¿Todo bien por allí?
-Claro, las
instalaciones son increíbles, también he conocido a mucha gente ya tengo a una
buena amiga aquí, Christie, es un tanto loca pero me encanta, parece una buena
chica.
-Que bien,
cuanto me alegro….¡Cielito! No puedo esperar mas, vamos quiero meterme contigo
a la piscina.- El bajo el móvil intentando que no oyese aquello, pero era tarde
lo había oído.- Leslie…Puedo explicártelo…
-No vuelvas a
llamarme- dije seriamente, con mas lagrimas que nunca en los ojos.- Te odio. Olvídame.
-Pero Leslie…Deja
de disculparte, esa es una idiota por dejar a un tío tan bueno como tu, vamos
vente a la piscina guapo –volvió a sonar esa voz.- No es lo que tu piensas…
-Por favor no
me des mas explicaciones. Escúchame bien, no vuelvas a llamarme, no me digas
que te importo y olvídate de mi para siempre.- Y con la rabia mas enorme del
mundo colgué y deje caer el móvil.
Dos segundos después
sonó un pitido, acerque la pantalla a mis ojos, tenia un mensaje de mi mejor
amiga.
‘Acabo de
verle con una chica en la piscina, no paraban de besarse, te esta engañando. Llámame
si necesitas hablar con alguien. Te quiero’
Me acurruque
sobre mis piernas en aquel balancín, y llore durante no se cuanto tiempo. Me había
engañado, no me lo podía creer, la persona a la que mas amaba había roto mi
corazón. Estúpida, fui estúpida. Ya lo decían las películas, el mas popular no
es el mas fiel. Ingenua.
-¿Leslie?
Alguien me despertó,
me levante con torpeza del balancín, y abriendo los ojos como pude conseguí
divisar a dos figuras, me froté los ojos, ahora veía un poco mejor. Eran
Christie y Austin. Ella se sentó a mi lado, y aun no sabiendo cual era la razón
por la que había estado llorando, me abrazo lo mas fuerte que podía.
-Ven dentro,
hace mucho aire, aunque creo que ya te habrás puesto enferma. ¿Cuánto tiempo
llevas aquí fuera llorando?
Mire el reloj.
Eran las seis y cuarto. Había estado llorando unas dos horas. Me daba pena de
mi misma, llore de nuevo recordando todo.
-Shh...
Tranquila pequeña, vamos dentro.
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Soy horrible,
llevo mucho sin publicar, la razón, soy una vaga y mi inspiración no me ayudaba
mucho. Pero ya estoy aquí y además escribiendo mucho par todas vosotras. No sabéis
la felicidad que es para mi que me digáis por Tuenti que os gusta mi historia. En
serio eso me pone muy muy feliz. Gracias por todos esos seguidores, cada día somos
más. Os quiero. Feliz Verano. <3

Bueno, ¿Cómo empezar? Lo primero es pedirte por favor que no abandones la historia ni te desanimes porque haya pocos comentarios. Nunca dejará de sorprenderme la gran imaginación y creatividad que pones en tu historia y lo mucho que me engancha. Está de miedo y ahora, con este nuevo personaje y tras la ruptura con su novio... a ver qué pasa. Estoy ansiosa por seguir leyendo y aunque sé que no soy la más indicada para decirlo (por el tiempo que hace que yo no subo capítulo), te diré que necesito el siguiente cuanto antes por favor! :) Un abrazo!
ResponderEliminar